5 mentiras que nos encanta creer

5 mentiras que nos encanta creer

0 756

Por más censurables que sean, las mentiras no desisten de poseer un punto encantador y seductor. Mientras que muchas verdades sacuden con una crudeza que desilusiona, con otras muchas mentiras acontece todo lo contrario: ilusionan -la palabra “ilusión” tiene que ver mucho con el engaño- e incluso originan.

No todas las mentiras poseen esas peculiaridades, pero muchas de ellas sí. Son esas mentiras que nos relatamos o nos cuentan y en las que nos gusta creer porque se ajustan mejor con nuestros deseos, o nos admiten ver el mundo de una manera que se concuerda más a lo que esperamos de él.

 

No por nada uno de los reyes de la mentira, Adolfo Hitler, dijo que “Cuánto más grande sea la mentira, más gente la creerá”. De hecho, muchos tiempos sabemos que algo no es cierto y, no obstante, nos pugnamos en mantener su certeza inclusive posteriormente de comprobada la falsedad. Para la muestra, un inventario de 5 de esas mentiras que nos gusta creer.

1. Una de las mentiras clásicas: si explotas de ira, apreciarás alivio

Se trata de una idea muy desarrollada. Se dice que sentir ira te contamina y que la mejor forma de que esto no suceda es darle mando suelta al enojo. Se presume que en cuanto grites, hagas ciscos un objeto delicado hacia la pared y le pongas voz a todo lo que en ese instante se te pasa por la cabeza, sin censura, notarás una descarga y permanecerás en paz.

 

Esto quiere decir que si no asimilas a controlar los enfados, cada vez serás más proclive a concebirlos, lo que a su vez hará que en momentos siguientes practicar autocontrol te cueste más. Puede intentar con gritos y, con el tiempo, hacer que una persona acabe en un hospital. La ira se libra con relajación, no con expresiones desmandadas en un entorno sensible de sufrir daños.

 

2. Una autoestima saludable no afirma el éxito

La autoestima es un concepto que en los últimos años ha ganado creencia como mecanismo de autoridad sobre nuestra conducta. Es indiscutible que quienes poseen un buen dictamen acerca de sí mismos toleran menos en los contextos sociales y gastan menos energía en ansiedades inútiles.

No obstante, poseer una autoestima saludable no acarrea indeliberadamente al éxito, ni poseer una autoestima estropeada o inflada al fracaso. 

 

3. “Era” o “No era” “el amor de mi vida”

El “amor de la vida” es otro de esos mitos que todo el mundo ansía creer. Forma parte de esas mentiras que confortan, o que benefician a una visión ilusionista del mundo afectivo. Es supuesto que haya un amor que encaje por completo y que, por eso mismo, sea “el de la vida”.

 

Cada deliberación presume una serie de renuncias. Si eliges una profesión, estás desistiendo de lado muchos otros oficios para los que posiblemente además tenías talento. Si optas una pareja para siempre, estás renunciando a muchas otras personas con las que quizás habrías sido tan feliz, o inclusive más feliz, que con la persona que preferiste.

 

4. Puedes conseguir todo aquello que te plantees

La situación de la vida es que no siempre conseguimos lo que nos planteamos, aunque coloquemos mucha constancia en ello o le ofrezcamos lo mejor de nuestro tiempo a obtenerlo. Podemos desearlo con toda el alma y trabajar sin descanso, pero no siempre lo obtenemos.

5. Todo tiene una razón de ser

Para una sociedad razonada es difícil admitir que haya preguntas que no poseen respuesta, o circunstancias a las que no se les consigue otorgar una causa exacta. Expresar que “todo tiene una razón de ser” es una de las mentiras más populares, ya que nos opine el efecto de que la situación es lógica en sí misma. Controlable toda ella.

No hay comentarios

Deja un comentario